Muere la estrella de cine pastún Badar Munir, que actuó en más de 400 filmes
El popular actor de cine paquistaní Badar Munir, que participó durante casi cuatro décadas de actividad artística en más de 400 películas, la mayoría de ellas en lengua pastún, falleció hoy a la edad de 68 años en la ciudad oriental de Lahore, informaron los medios locales.
EFE Nacido en el norteño valle de Swat, en la Provincia de la Frontera del Noroeste (NWFP), y de etnia patán, Munir había sido ingresado días atrás tras haber sufrido un paro cardíaco en un hospital de Lahore, ciudad en la que residía junto a su familia.
"Era la figura más relevante del cine pastún. Una persona fantástica, que empezó sin nada, desde una posición muy humilde, pero que consiguió gracias a su esfuerzo que las películas pastunes se hicieran tremendamente populares en el país", explicó a Efe el actor y pintor Jamal Shah.
Munir pertenecía a la tribu de Mian Khel y trabajó varios años como conductor de "rickshaws" (triciclos motorizados) en la sureña Karachi antes de comenzar su andadura en el mundo del cine a finales de la década de 1960 como asistente de cámara.
Poco después, montó por sí mismo un rudimentario estudio donde empezó a desarrollar su gusto por la actuación.
Su carrera se consolidó a finales de la década de 1970 y en los veinte años posteriores participó en una media de entre 10 y 30 películas anuales.
En 2005 interpretó su último papel: el número 416 de su dilatada trayectoria.
Munir también participó en algunas películas rodadas en urdu, la lengua nacional paquistaní, y en punjabí.
"Su cine era muy comercial. La industria paquistaní está inspirada en la India, en Bollywood. Básicamente, melodramas. Pero el idioma pasto da un paso más, es más violento", expuso Shah, quien opinó que el cine pastún "es el peor producto cinematográfico del mundo por su estilo y presupuesto".
Según el artista, la industria cinematográfica paquistaní, conocida como Lollywood por estar asentada en Lahore, tuvo su esplendor en la década de 1970 pero ha ido perdiendo fuerza ante la despreocupación de los Gobiernos y el empuje de Bollywood, cuyas películas además no necesitan traducción, ya que el hindi es muy similar al urdu.
No obstante, Shah observó que las producciones pastunes continuaron teniendo su mercado.
"Entre Afganistán y Pakistán hay muchos millones de personas con el pasto como lengua nativa, para las cuales el cine de Munir ha sido siempre muy popular por ser una de los pocos recursos de entretenimiento", señaló Shah, quien agregó que "su obra era consumida especialmente por las clases bajas y trabajadoras".
El artista añadió que estas cintas se llevan a cabo en tres platós como máximo y el rodaje dura unas tres semanas.
La comunidad pastún, con decenas de millones de pastunes, vive repartido entre las áreas tribales de Pakistán y el sur de Afganistán, su etnia es la mayoritaria.
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